El Burgos Club de Fútbol ha realizado este viernes su primer entrenamiento en el Estadio El Plantío después de casi tres meses, desde que concluyó con éxito la pasada temporada. A las puertas de debutar como local este domingo ante la SD Éibar en la 3.ª Jornada de la Segunda División Liga SmartBank, el equipo blanquinegro necesitaba que sus jugadores -muchos de ellos nuevos- experimentaran esa primera toma de contacto con el terreno de juego que defenderán como locales.
Una sesión dedicada principalmente al ensayo de las jugadas de estrategia a balón parado, tras la que Julián Calero, entrenador burgalesista, reconocía que tanto él como sus jugadores están con «unas ganas enormes de volver a jugar en El Plantío, en nuestro campo. Además se va a juntar todo, que llevamos mucho tiempo sin hacerlo, que será nuestro primer partido como local de esta temporada, el primero del Burgos en Segunda División después de 20 años, y además con mucha más afición en las gradas que la pasada campaña y con un estadio que ha sufrido una gran reforma, así que estamos encantados».
Calero: «Al Éibar hay que tenerle mucho respeto, pero ningún miedo»
Una ilusión, además de su juego sobre el campo, que el Burgos tendrá que enfrentar ante un rival como el Éibar, recién descendido de Primera, favorito para volver a subir y que sin embargo ha sufrido sendas derrotas en las dos primeras jornadas (2-0 ante el Huesca y 0-1 en Ipurúa ante la Ponferradina). En cualquier cado, nada que vaya a provocar relajación en el equipo burgalesista.
«El Éibar tiene un grandísimo equipo y su juego en sus dos primeros partidos ha dicho una cosa, pero luego el resultado final ha dicho la contraria. Contra la Ponferradina dio varios postes, le anularon dos goles, falló varios mano a mano contra el portero y fue milagroso que no marcara. Es un rival favorito al ascenso y tenemos que tenerle mucho respeto, pero eso sí, ningún miedo«, señala el técnico del Burgos CF.

Dirigido por Gaizka Garitano, sustituto de José Luis Mendilibar tras sus seis temporadas al frente del club armero, el Éibar también ha modificado mucho su plantilla tras el descenso a Segunda. «Puede ser también una de las explicaciones de las dos derrotas que lleva. Nuevos jugadores, nuevo entrenador …, es lógico que necesiten tiempo para una mayor cohesión, aunque su juego en los dos partidos no ha dicho precisamente eso, pero a veces el fútbol no te da lo que mereces».
El empate en Leganés, fortaleza para el equipo
A las puertas de su duelo ante el equipo guipuzcoano, Julián Calero recordó lo bien que trabajó su equipo el pasado lunes en el punto sumado ante el Leganés (0-0), partido que jugó más de 70 minutos con un hombre menos por la temprana expulsión de Grego Sierra. «El empate dice poco en cuanto a lo que son las matemáticas, un punto, pero dice mucho y bien de cómo trabajó el equipo ese punto. Fue solidario a más no poder y lo que hicimos nos refuerza muchísimo. Además, sirvió para irnos adaptando rápidamente a la categoría porque fueron casi 80 minutos en inferioridad de los que salimos muy reforzados».
Grego Sierra, sancionado con dos partidos
Grego Sierra conocía además esta semana su sanción por la expulsión sufrida en Butarque, dos partidos, que es la sanción mínima tras una tarjeta roja directa por agresión. Una sanción que además el Burgos no va a recurrir, según confirmaba Julián Calero. «No se va a recurrir, ya que es la suspensión menor que nos podía caer. He hablado con Grego Sierra sobre la jugada y todos los jugadores tienen que tener claro que estas jugadas se van a sancionar todas debido al VAR. Sé que la intención del jugador fue quitarse a su marcador de encima, nunca agredirle, pero estas cosas pasan».

De hecho Grego Sierra será la única baja este domingo ante el Éibar, ya que el resto de futbolistas de la primera plantilla, un total de 21, están en perfectas condiciones físicas para poder contar con la confianza de su técnico. De hecho entre los dos encuentros ya disputados (Sporting y Leganés) todos ellos han gozado ya de algún minuto sobre el terreno de juego.
Óscar López, a caballo entre el filial y el primer equipo
Por último, y tras la llegada de José Antonio Caro para completar la portería del Burgos CF, Calero aclaraba en qué situación queda ahora Óscar López, que había sido suplente de Alfonso Herrero en las dos primeras jornadas. «Óscar López va a seguir entrenando con nosotros, junto a Alfonso y Caro, pero el último día de la semana lo hará con el Burgos CF Promesas, el equipo filial. Así se habló hace tiempo con él y lo entendió perfectamente. Por ejemplo, hoy no ha entrenado con nosotros porque lo hará esta tarde con el filial, que mañana tiene un amistoso», concluía Julián Calero.










