El UBU San Pablo Burgos vuelve a sonreír merced a su victoria lograda este domingo ante el Balonmano Soria (32-28) en la 10.ª Jornada -primera de la segunda vuelta- del Grupo A de la División de Honor Plata. Un triunfo sustentado en la buena defensa desarrollada por los burgaleses durante los 60 minutos y porque esta vez encontraron la regularidad que les ha faltado en otros encuentros, solventando así todas las situaciones de partido sin caer en el nerviosismo ni en los errores no forzados.
El choque comenzó con un ritmo frenético impuesto por el BM Soria. Los amarillos se plantaron con un parcial de 0-3 en el arranque, aprovechando la tempranera exclusión de Ernesto López en el primer minuto del encuentro. Al UBU San Pablo, mientras tanto, le costó entrar en la dinámica inicial, pero no permitió que los nervios afloraran de modo que, poco a poco, encontró una vía de entrada a la meta rival a través de los extremos, lo que le permitió igualar el partido en el minuto 10 (5-5).

La defensa burgalesa se solidificó con Javier Espinosa e Igor Karlov en la zona central, cerrando el paso a su rival y logrando robos de balón que permitían a los de Nacho González anotar al contraataque. Así, en el minuto 14, con el marcador de 9-7, el técnico visitante solicitó tiempo muerto para tratar de frenar el buen momento del UBU San Pablo.
No obstante, no tuvo el efecto deseado la charla del BM Soria, y el cuadro rojinegro conseguía mantener en los siguientes minutos una ventaja de hasta cuatro goles (12-8) a la que contribuía también un Ibrahim Moral brillante bajo palos que empezaba a entonarse en ese tramo del partido.

Sin embargo, en el minuto 20 la exclusión de Diego Vera daba un respiro al bloque soriano, que de nuevo lograba acercarse en el marcador hasta los dos goles de desventaja (12-10). El tanteo se estiraba y encogía entre los dos y cuatros tantos de distancia favorables a los burgaleses, que basaban su ventaja en una defensa férrea que causaba grandes problemas a su oponente, y con el marcador de 17-14 se llegaba al descanso.

Susto inicial y despegue final en busca del triunfo
En la reanudación del encuentro, otra exclusión en las filas UBU San Pablo nada más iniciarse la segunda parte, volvía a dar alas a los amarillos del BM Soria, que trataban de meterse de lleno en el partido. Así, los sorianos lograban poner el marcador de 20-19 (minuto 35), pero la escuadra burgalesa volvía a aplicarse en defensa para contener la crisis momentánea que estaba sufriendo, y obligaba así de nuevo al entrenador rival a solicitar su segundo tiempo muerto (min. 41. 23-20).
El conjunto burgalés parecía tener controlado el partido y los minutos avanzaban ante el temor a los fantasmas de los partidos pasados, que por momentos quiso aparecer en las mentes de algunos aficionados. Pero para entonces la distancia entre uno y otro equipo era ya era de cinco dianas a favor del UBU San Pablo (28-23).

Al BM Soria le costaba encontrar soluciones mientras que el conjunto burgalés trataba de contener el exceso de energía que, en ocasiones, acababa con un error por precipitación. Aunque, en esta ocasión, los jugadores de Nacho González demostraron haber aprendido la lección y curaron sus nervios poniendo calma a los ataques y administrando la renta para cerrar una gran victoria que devuelve la sonrisa al conjunto burgalés y le sitúa en la tercera plaza de la tabla del Grupo A.
FICHA TÉCNICA:
UBU SAN PABLO BURGOS 32: Ibrahim Moral, Javier Espinosa (1), Dalmau Huix, Jaime Gallardo (5), Ernesto López (6), Diego Vera (3), Dashko Ruslan (4), -siete inicial- Roberto Pérez (-), Ignacio Suárez (3), Marcos López (1), Sebastián Ceballos (1), Andrés Alonso (1), Juan Tamayo, Mile Mijuskovic e Igor Karlov (7).
BALONMANO SORIA 28: Alberto Miranda, Rueda (3), Simón (4), Rubio (3), Sanz (2), Sarasola (2), Torres (10), -siete inicial- Nevado (1), González, Sánchez, Fernández, Lavilla, Etayo, Vallejo (3).

PARCIALES: 2-3 / 5-5 / 9-8 / 12-8 / 15-12 / 17-14 / descanso / 20-17 / 22-20 / 25-21 / 28-23 / 31-24 / 32-28 /
ÁRBITROS: Enrique Pérez y Luis Díaz-Flores. Excluyeron a Ernesto López, Diego Vera y Javier Espinosa por el UBU San Pablo.










