- Las 25 pérdidas de balón cometidas por el equipo burgalés (7 de ellas de Alex Renfroe), su mal día en el tiro exterior (5/22 en triples) y su pobre defensa le condenan a una clara derrota.
- Alex Renfroe con 11 puntos y Kristian Kullamae y Marc García con 9 fueron los mejores anotadores del Hereda San Pablo, que en ningún momento se encontró cómodo en la pista turca y no pudo con jugadores como Ozdemiroglu y Olaseni, autores de 14 puntos cada uno.
El Hereda San Pablo Burgos ha perdido con estrépito este martes en la pista del Darussafaka de Estambul por 85-66 en el segundo encuentro de la eliminatoria de Play-In de la Basketball Champions League, por lo que esta queda empatada (1-1) y deberá resolverse este próximo jueves en el Coliseum a partir de las 20-30 horas. El equipo burgalés estuvo irregular en el primer tiempo, pero por lo menos estuvo metido en el partido (40-34 al descanso), pero en la segunda parte desapareció por completo, se diluyó en ataque y defensa y fue una presa fácil para su rival debido a sus 25 pérdidas de balón, su mal día en el tiro y su defensa inconsistente.
El primer cinco inicial de Paco Olmos ya fue todo un principio de intenciones porque el valenciano apostaba por la experiencia con tres jugadores como Alex Renfroe, Vítor Benite y Xavi Rabaseda, además de Hayden Dalton y el recientemente fichado Landry Nnoko en el juego interior. El camerunés debutaba así, a las primeras de cambio, y formando parte del quinteto de salida.

De hecho suya sería la primera canasta del Hereda San Pablo tras asistencia de Álex Renfroe y además con un mate con el que parecía decir «aquí estoy yo». Con él ponía el 2-2 (minuto 2) en unos primeros compases de encuentro en el que por parte burgalesa empezaban a preocupar las pérdidas en ataque, cuatro ya en ese momento (8-2).
El Darussafaka empezaba además a coger una primera ventaja, pero para ponerla freno llegaba el estadounidense Hayden Dalton con uno de sus triples acostumbrados al que, sin embargo, daba contada réplica el local Troy Caupain (11-5). En cualquier caso no estaba teniendo el día el cuadro burgalés con el tiro exterior, mostrándose fallones Benite y Rabaseda, pero una bandeja de Renfroe tras robo y cuatro puntos más de Nnoko en la zona le mantenían cerca de su rival (15-11, minuto 7).

Entraba entonces en la dirección del Hereda San Pablo Kristian Kullamae en sustitución de Renfroe, y lo hacía estrenándose con un triple de entrada (17-14), pero para entonces el equipo de Paco Olmos ya se había cargado de personales -ninguna en el Darussafaka- y los tiros libres empezaban a alimentar al cuadro turco. Dani Díez y Dejan Kravic habían entrado también en el quinteto visitante, el serbio en lugar de Nnoko, presa de dos faltas, y se llegaba al final del primer cuarto con ventaja local por 21-16 y un jugador como Dogus Ozdemiroglu (6 puntos) que empezaba ya a dar muestra de su calidad en ataque.

Problemas en el Hereda San Pablo
Sinan Guler abría el segundo parcial dando al Darussafaka su máxima ventaja (23-16), aún no demasiado preocupante, pero el Hereda San Pablo reaccionaba bien con un gancho de Kravic y tres tiros libres de Dani Díez (23-21) tras ser objeto de una falta en un tiro más allá de los 6.75. Sin embargo, seguía sin funcionar la escuadra burgalesa atrás, donde no acababa de mostrarse lo suficientemente intensa, y con 30-21 en el marcador Paco Olmos tenía que pedir su primer tiempo muerto.
Jugadores como Max Salash y Marc García estaban en esos momentos en pista tratando de convencer con su juego al nuevo técnico, y tras ajustar un poco mejor su defensa el Hereda San Pablo respondía con un parcial de 0-6, triple incluido de Dani Díez, que llevaba ahora al técnico local, Selçuk Ernak, a parar el partido (30-27, minuto 15).

Alex Renfroe ampliaba el parcial burgalés hasta el 0-8 con una de sus habituales bandejas para acercar a los suyos al 30-29, pero dos anotaciones del Darussafaka desde su juego interior y otra pérdida más de los azulones -esta vez vestidos de gris-, 11 en lo que se llevaba de encuentro, volvían a dar aire al equipo turco (34-29, minuto 17). Estaban atascados de nuevo los burgaleses (3/12 en triples), además de no acertar a cerrar su aro con Kravic y Salash, y con 40-32 (minuto 19) llegaba la segunda llamada de atención de su entrenador.
Afortunadamente en ese último minuto previo al descanso la renta del conjunto turco no aumentaría y con dos tiros libres finales de Alex Renfroe se iban los dos equipos al vestuario con un marcador de 40-34 que dejaba todo abierto de cara al segundo tiempo. Con 12 pérdidas y jugadores como Vítor Benite y Xavi Rabaseda aún sin anotar, el margen de mejoría del Hereda San Pablo estaba claro que podía ser muy grande.

Hundimiento burgalés
La reanudación del choque parecía traer consigo la reacción visitante gracias a una canasta de Renfroe y un triple de Rabaseda (42-41), sus primeros puntos en el partido, pero en los siguientes ataques volvía el equipo burgalés a caer en la precipitación, perder balones (seis más para un total de 18) y cometer dos faltas ofensivas, lo que aprovechaba el Darussafaka, muy acertado además en el tiro, para lograr su máxima ventaja (55-44, minuto 26) y obligar a Paco Olmos a pedir tiempo muerto.
La medida, sin embargo, no surtía efecto, y además de seguir ausente en ataque, el Hereda San Pablo no acertaba a ajustar su defensa y su rival empezó a abrir una brecha más que preocupante acertando tanto desde fuera como con su juego interior (62-44, minuto 29). Vítor Benite hasta fallaba tiros libres, y con 62-47 gracias a una última canasta de Kristian Kullamae, llegaba a su conclusión el tercer parcial. La desventaja se antojaba más que imposible de enjugar, y menos si el equipo burgalés seguía tan impreciso en su juego (20 pérdidas ya).

Sin capacidad de reacción
Aun así, el Hereda San Pablo lo dio todo en los primeros compases del último cuarto y por medio de Kullamae y Marc García logró recortar su desventaja hasta los 12 puntos (64-52, minuto 32), pero dos nuevos triples del Darussafaka (7/16) volvían a castigar a los burgaleses para negarles la posibilidad de creer en una posible remontada.
Con 72-52 y el partido prácticamente perdido, Paco Olmos volvía a llamar a capítulo a los suyos para ordenar sus ideas y que al menos acabaron el duelo con buenas sensaciones pensando en el tercer partido de desempate de la eliminatoria que tendrá lugar este jueves en el Coliseum. Pero ya era muy tarde y los suyos bajaron los brazos de forma radical y hasta preocupante y el Darussafaka hasta conseguía alcanzar una máxima ventaja de 23 puntos (81-58, minuto 37).

Entraba entonces en pista en los últimos minutos Kareem Queeley para ir cogiendo más confianza en sus actuaciones con el equipo burgalés, y el partido llegaba a su punto final con un merecido triunfo del cuadro de Estambul por 85-66. La eliminatoria queda empatada (1-1) y el jueves cambia de escenario para su choque definitivo de desempate que tendrá lugar en el Coliseum a partir de las 20.30 horas.
FICHA TÉCNICA:
Darussafaka: Gabriel Olaseni (14), Troy Caupain (12), Isaiah Piñeiro (8), Dogus Ozdemiroglu (14) y Nathan Bothe (15) -cinco inicial-; Eray Akyuz (-), Wayne McCoullough (5), Troy Selim (5), Can Maxim (-), Sinan Guler (8), Ragip Atar (4) y Gorkem Dogan (-).
Hereda San Pablo Burgos: Alex Renfroe (11), Vitor Benite (3), Xavi Rabaseda (5), Hayden Dalton (3) y Landry Nnoko (6) -equipo inicial-; Max Salash (5), Marc García (9), Dani Díez (8), Dejan Kravic (5), Kristian Kullamae (9), Kareem Queeley (2) y Álvaro Martínez (-).
Árbitros: Georgios Poursanidis (Grecia), Wojciech Liszka (Polonia) y Radomir Vojonovic (Montenegro).
Parciales: 21-16, 19-18 (40-34) -descanso-; 22-13 (62-47) y 23-19 (85-66).
Incidencias: Segundo partido de los Play-In de la Basketball Champions League disputado en el Volkswagen Arena de Estambul.










