Solo dos días después de haber concluido su participación en el Torneo Conde de Godó de Barcelona, su segundo torneo profesional de la ATP en el que alcanza el cuadro principal, el tenista burgalés Nicolás Álvarez Varona (20 años) aprovechaba para hacer una rápida escala en su ciudad, Burgos, para descansar durante unos días en la compañía de los suyos antes de regresar a Valencia, donde entrena desde hace tres años a las órdenes del brasileño Cristiano Oliveira, su hombro de confianza desde hace un lustro al menos.
Haciendo un hueco en su de por sí apretada agenda, la promesa más firme del tenis burgalés en la actualidad, aceptaba la invitación de Forofos Burgos y Radio Castilla Cadena Ser Burgos para desvelar cómo se encuentra tras su reciente actuación en el Barcelona Open Banc Sabadell, actual denominación del Torneo Conde de Godó, y cuáles son los nuevos retos y objetivos que se plantea en su carrera.

Superaba dos rondas previas en Barcelona tras derrotar al veterano alemán Phillip Kohlschreiber y al español Max Alcalá, pero en el primer partido del cuadro principal caía ante el estadounidense Brandon Nakashima por 7-6 (8-6) y 6-3 en un partido en el que cometía 12 dobles faltas. ¿Qué balance hace de su participación?
Pues muy bueno a pesar de todo. Llegaba a Barcelona después de un comienzo de temporada un tanto amargo, ya que no me estaba encontrando en la pista y no estaba teniendo buenas sensaciones, y la realidad es que esta vez me han ido mucho mejor las cosas.
¡Empezando por esa gran victoria ante todo un grande del tenis mundial como el alemán Kohlschreiber!
Sin duda. Sobre todo porque supe remontar un partido que se me había complicado mucho, ya que perdí el primer set y también estaba 2-0 abajo en el segundo. Sin embargo, a partir de ahí supe reaccionar, ganar ése segundo set y también el tercero; y luego ganar igualmente el segundo partido de la previa ante Max Alcalá, que fue bastante más cómodo.
Conseguía así entrar en el cuadro principal del Godó, enfrentándose en la primera ronda a Nakashima, pero se le escapaba un encuentro que tuvo en su mano.
Pues así fue. Conocía bien a Nakashima de habernos enfrentado varias veces en nuestra etapa como juveniles, pero él está más experimentado que yo, ya que ha jugado ya varias finales incluso de torneos ATP, y supongo que al final eso pesó. Aun así, yo me sentí muy bien, en distintas fases del partido fue superior a él, pero acabé perdiendo el primer set teniéndolo casi ganado, ya que tuve dos bolas de set, y luego empecé a cometer muchas dobles faltas, algo inusual en mí ya que el saque es una de mis principales armas. Esta vez me jugó una mala pasada y de estas cosas se aprende.

Pudo jugar los tres partidos en la pista central del Real Club de Tenis Barcelona, la Pista Rafa Nadal. ¿Qué tal la sensación de jugar en ella y hacerlo además ante muchos espectadores?
Muy bien. El primero, ante Kohlschreiber, ha sido sin duda el partido más emocionante que he tenido que jugar hasta el momento a lo largo de mi carrera, no se me olvidará nunca. Al acabarlo me entrevistaron a pie de pista y la verdad es que fue clave cómo me ayudó la gente, no en vano el Real Club de Tenis Barcelona es mi club aunque entrene en Valencia, y estoy seguro que de no haberlo jugado en la pista central no lo hubiera ganado. Jugar en ella los tres partidos siempre lo llevaré en mi recuerdo.
Era su segundo torneo ATP tras el Mutua Madrid Open de hace un par de años. ¿Puede ser ese paso adelante que necesitaba para renovar la confianza en su juego?
Espero que así sea. Llegaba a Barcelona desde el puesto 285 del ranking ATP con 173 puntos conseguidos, y con los que sumaré subiré unos cuantos puestos más, hasta el 270 aproximadamente. Esto me permitirá acceder a las previas de varios torneos de la ATP, incluso los del grand slam, y este tiene que ser el objetivo. A partir de ahí mantener la constancia para seguir dando este nivel semana tras semana y confiar que con ella, más pronto que tarde, empiecen a llegar mejores resultados.
¿Qué objetivo se marca a corto plazo?
Conseguir en los próximos torneos los puntos suficientes para poderme meter entre los 250 primeros de la lista ATP, ya que esto me permitiría jugar la previa del Torneo de Wimbledon. Esta próxima semana no tengo ningún torneo y la dedicaré a entrenar bien, y luego esperaré a ver si mi dan una invitación para jugar el Mutua Madrid Open. Si no es así iré a jugar un Challenger en Francia, y a partir de ahí seguir buscando esos puntos necesarios para poder estar en Londres.

Se marchó a Valencia hace tres años para seguir progresando en su juego y manteniendo a su mismo entrenador, Cristiano Oliveira. ¿Cómo está llevando desde entonces esto de estar periodos largos alejados de la familia?
Como puedo, la verdad es que no es fácil. Por ejemplo, desde que me marché la última vez, que fue el pasado 4 de enero, ya que en Reyes ya estaba en Valencia para empezar la pretemporada, no había vuelto a Burgos hasta ahora, más de tres meses después. Desde que me marché hace tres años han sido muy pocas las veces que he venido. De hecho ahora llegué este martes por la noche y volveré a Valencia el viernes por la mañana. Por eso estas pocas horas que paso aquí con la familia las aprovecho para descansar y desconectar un poco del tenis.
¿Cuántas horas suele entrenar al día?
Depende un poco del calendario de torneos que tengamos por delante, cuanto de cerca esté la próxima competición. Cuando más entrenamos es lógicamente en la pretemporada, que en nuestro caso fue de 5-6 semanas en las que metimos muchas horas. Las dos primeras semanas, dedicadas a la preparación física, entrenaba unas 4-5 horas diarias, y luego, cuando empezamos ya con la pista, redujimos las horas de trabajo físico y aumentamos las de pista. En total, unas 6 horas diarias aproximadamente, más luego el tiempo con el fisioterapeuta y otros ayudantes.
¿Y ha encontrado esa progresión en su juego que se fue buscando a Valencia hace tres años?
Sí, está claro. Este año tenemos en el equipo además a un nuevo preparador físico, Miguel Maeso, que ha trabajado con jugadores como David Ferrer, Juan Carlos Ferrero, Marat Safin, Pablo Andújar e incluso Fernando Alonso, y la verdad es que estoy muy contento porque su ayuda la estoy notando muchísimo y me está permitiendo llegar mejor físicamente al final de los partidos.

¡En definitiva, todo un equipo de colaboradores que suele haber detrás de cada tenista que quiere llegar a la élite!
Así es. Nosotros sin ellos, sin toda la gente que te ayuda y te echa una mano a nivel físico, mental, emocional o tenístico, obviamente no lograríamos los mismos resultados. Los jugadores nos encargamos de la parte más visible, la de estar en la pista, golpearle a la pelota y salir en los medios de comunicación, pero lo que la gente no ve es casi o igual de importante que lo que nosotros hacemos.
Al margen de poder jugar la previa de Wimbledon, ¿qué otros objetivos se ha marcado para esta temporada?
En cuanto a posición en el ranking, ninguno. Antes sí que lo hacía, pero he cambiado mi forma de pensar al respecto porque son muchas las variables que te lo pueden tirar por tierra, cuarentenas, lesiones u otros contratiempos difíciles de controlar. Así que simplemente lo que espero es seguir mejorando como tenista, desarrollándome como jugador y evolucionando en mi juego, porque esto es como un dominó y si lo haces así tiras una ficha y luego van cayendo todas detrás de ella. Ir metiéndome en torneos como el Conde de Godó e ir así subiendo poco a poco posiciones en el ranking, pero sin presión ninguna. Y a partir de ahí que las lesiones me respeten y el cuerpo responda.
¿Y además de Wimbledon, buscar también la previa de otros torneos del Grand Slam como el Open USA?
Sí, ése es el objetivo. Roland Garros ya no va a poder ser, porque para ello tenía que haber ganado a Nakashima en Barcelona y en breve se cierra ya la lista de jugadores para la previa, pero para Wimbledon aún tengo tiempo por delante, igual que para otros torneos posteriores, así que espero ir dando esos pasos necesarios.











