El Longevida San Pablo Burgos cosechó este sábado una nueva victoria en la LEB Oro, la primera de su nuevo entrenador, Jota Cuspinera, dirigiendo a su equipo como local en el Coliseum, al imponerse por un claro marcador de 87-68 al Alimerka Oviedo. Los burgaleses ya tenían el partido encauzado al descanso (49-28) y con un mayor reparto de minutos entre sus jugadores -solo se quedó sin jugar un habitual de las últimas jornadas como Ignacio Rosa– acabaron haciéndose con la victoria gracias a su trabajo en defensa y su poderío anotador dentro de la zona. La cruz, la lesión sufrida en los últimos segundos por Miha Lapornik en el gemelo de su pierna derecha.

Comenzó bien el encuentro el Longevida San Pablo, con claridad ofensiva y anotando en sus tres primeros ataques por medio de Luke Fisher, Gonzalo Corbalán y un triple de Millán Jiménez (7-2), renta que le permitía mantenerse por delante también al paso por el minuto 3 gracias a otro tiro de larga distancia de Siim-Sander Vene (10-6).

Además, Fisher empezaba a hacerse respetar en la zona visitante, en la que los interiores del Alimerka Oviedo se veían impotentes para pararle, y tras anotar tres canastas seguidas (8 puntos ya en su casillero), Javi Rodríguez, técnico del equipo asturiano, pedía tiempo muerto (16-11, minuto 4). Sin embargo no encontraba su propósito y dos acciones de Micah Speight estiraban un poco más la ventaja burgalesa (21-13, minuto 7).
Había refrescado ya Jota Cuspinera -se estrenaba en el Coliseum como nuevo técnico del San Pablo– su cinco inicial y con dos triples más, uno de ellos de Jonathan Kasibabu, aumentaba aún más su renta para acabar cerrando el primer cuarto con un resultado esperanzador de 29-16 que le colocaba en la situación ideal para seguir fabricando una nueva victoria.

Longevida San Pablo rompe el partido (49-28)
La segunda entrega no podía empezar mejor además para el Longevida San Pablo, que con otro triple más, este de Álex Barrera, que sumaba a continuación dos tiros libres, ponía la directa y con un nuevo tiro más allá de los 6.75, este de Roko Rogic (6/10 para el equipo) se escapaba de forma definitiva en el marcador hasta un 37-16 que traía consigo un nuevo tiempo muerto del Oviedo.

El parcial era de 8-0 favorable a los burgaleses y su rival llegaba al minuto 14 sin haber anotado aún en el segundo cuarto. La defensa local se le estaba atragantando, aunque también le costaba la segunda falta a dos jugadores como Dusan Ristic y Álex Barrera, que se iban al banquillo para protegerse. Además, Fisher seguía sin tener oposición bajo el aro (39-17, máxima ventaja).
Reaccionaba entonces mínimamente Alimerka con un parcial de 0-5, pero otros dos lanzamientos desde la esquina de Vene y Edin Atic devolvían a la cruda realidad al cuadro visitante (45-24, minuto 18). A partir de ahí mantener esa distancia se antojaba importante para llegar al descanso con el partido encarrilado, y a ello se pusieron los de Cuspinera, que apretando un poco más en defensa cerraban la primera parte con otro triple más, este obra de Corbalán, para colocar el 49-28 con el que los dos equipos se iban a los vestuarios.

Un tercer cuarto para olvidar (65-47)
La reanudación del partido traería consigo unos minutos de intercambio de canastas, situación propia de un duelo que tenía un dueño claro y que permitía, por ejemplo, a Millán Jiménez (10 puntos) y Luke Fisher (13) seguir aumentando su anotación. Sin embargo, llegaron ahí unos momentos de demasiada relajación, sin intensidad atrás, y dos triples del Alimerka Oviedo (56-40, minuto 24) ponían en alerta al Longevida San Pablo, que paraba el juego.
Además, Vene era castigado luego con dos faltas seguidas, la segunda una técnica por protestar, y habría que esperar a que llegara un triple de Speight (59-41) para que se tranquilizaran un poco los ánimos, caldeados tras una clara falta del visitante Horton sobre Kasibabu no señalada por los colegiados. Sin embargo, el juego en ataque de los burgaleses seguía siendo espeso (59-43, minuto 27) y sus pérdidas en campo contrario le impedían aumentar su renta.

De hecho el cuarto llegaba a su final con solo dos anotaciones más para los de Juspinera, que con una bandeja de Miha Lapornik -sus dos primeros puntos del partido- y un mate de Dusan Ristic situaban el 65-47 (+18) que definía unos pobres diez minutos de los dos equipos y un tercer acto para olvidar.
El trabajo ya estaba hecho
El último cuarto podía servir para que el Longevida San Pablo diera el golpe definitivo encima de la mesa o para que, por contra, permitiera al Alimerka Oviedo meterse en el partido. Un triple de Roko Rogic y un 2+1 de Ristic (74-51, minuto 33) invitaron a lo primero y el equipo local encaraba la recta final con los deberes claramente hechos.

Se notó además en la reducción de tensión por parte de su rival, que dio por bueno el intercambio de canastas antes de que una bandeja a placer de Fisher (17 puntos) enfadara especialmente a su entrenador, que llamaba a capítulo a los suyos con 80-58 (minuto 37). Estaba claro que todo el pescado estaba vendido y solo hubo que esperar a que el duelo alcanzara su final con un resultado de 87-68 que ya se presagiaba al descanso. Un triunfo más para el Longevida San Pablo que le sitúa a solo uno del todavía líder, el Leyma Coruña.
FICHA TÉCNICA:
Longevida San Pablo Burgos: Micah Speight (7), Gonzalo Corbalán (7), Millán Jiménez (12), Siim-Sander Vene (10) y Luke Fisher (17) -cinco inicial-; Edin Atic (3), Álex Barrera (5), Miha Lapornik (2), Dusan Ristic (8), Jonathan Kasibabu (8), Ignacio Rosa (-) y Roko Rogic (8).
Alimerka Oviedo: Hugo López (6), Adrián Chapela (4), Demetric Horton (7), Marc Martí (20) y Raúl Lobaco (12) -cinco inicial-; Dan Duscak (3), Josep Pérez (1), Mikel Sanz (6), Tanner Stuckman (1), Hall Elisias (6) y Robert Cosialls (2).
Árbitros: Cañigueral Novella, García Crespo y Murillo Kohn.

Parciales: 29-16, 20-12 (49-28) -descanso-; 16-19 (65-47) y 22-21 (87-68).
Incidencias: Partido de la Jornada 31 de la LEB Oro disputado en el Coliseum ante 8.896 espectadores. Antes del inicio del choque fue homenajeada la Policía Nacional en su 200 aniversario y el Longevida San Pablo disputó el partido estrenando su tercera equipación, dedicada precisamente a la Policía Nacional.











