El Silbo San Pablo Burgos logró una importante victoria ante el Alimerka Oviedo en un partido que dominó de principio a fin y que le permite ser líder en solitario de la clasificación. Con Luke Fischer como máximo anotador, el equipo se Bruno Savignani puso la directa desde el primer momento y obligó a Oviedo a emplearse en defensa y mejorar mucho su ataque para poder poner el resultado en 10 puntos de desventaja.
San Pablo Burgos comenzó con un ritmo intenso y grandes expectativas en el Coliseum, unido a la derrota de Ourense que les permitía quedarse lideres en solitario. Desde los primeros compases, el equipo burgalés buscó imponer su juego con el acierto de Luke Fischer, que lideraba las ofensivas con determinación.

El norteamericano anotó los primeros 8 puntos del conjunto local, pero los asturianos respondieron rápidamente con dos triples que igualaron el marcador (8-8). Miha Lapornik añadió más presión con un tiro de media distancia y un triple, lo que permitió a los los locales coger aire mientras Fischer seguía sumando y alcanzaba la decena de puntos en su cuenta personal.

El técnico visitandte solicitó un tiempo muerto, buscando reorganizar al equipo y encontrar respuestas al buen inicio de Fischer. Oviedo comenzaba a mostrar signos de mejoría, especialmente en la pelea por los rebotes, donde se imponían con mayor contundencia. La falta de dominio en la pintura por parte de San Pablo permitió a los visitantes aumentar la intensidad en su defensa, provocando ataques erráticos de los burgaleses. Esto se tradujo en un parcial a favor de Oviedo que dejó el marcador en 22-15.
Almazán comenzó anotando en el cuarto, Corbalán con un mate y Didac con un triple cada uno, abrieron una brecha significativa en el marcador. A pesar de algunos destellos individuales, el ataque de Oviedo comenzó a mostrar signos de agotamiento. La diferencia en el marcador creció hasta 31-19, lo que obligó a pedir un nuevo tiempo muerto a Javi Rodríguez.

Didac se convirtió en un dolor de cabeza constante, especialmente al presionar a Valinotti, que se vio forzado a cometer varios errores en la circulación del balón. Tras esos instantes, la intensidad del equipo local había disminuido notablemente, y Oviedo supo aprovechar cada hueco en la defensa rival para mantener su ventaja.

A falta de pocos minutos para el descanso, Oviedo protagonizó un parcial de 0-7 que recortó la diferencia hasta situarse 42-35, lo que hizo pensar que el encuentro podría volver a igualarse. No obstante, San Pablo Burgos logró cerrar la primera mitad con una ligera ventaja, gracias a un esfuerzo colectivo en los últimos segundos, llegando al descanso con un marcador de 44-37.
El tercer cuarto arrancó con un Silbo San Pablo Burgos mucho más concentrado y decidido a recuperar el control del partido. Aumentaron la intensidad defensiva, lo que rápidamente se reflejó en el marcador con un parcial de 7-2 a su favor. Miha Lapornik, desde la línea de tres, encendió a la grada con un triple que simbolizaba el resurgir local.

El equipo burgalés se reencontró con su mejor versión, especialmente gracias a la actuación de Dani Díez, que asumió un papel protagonista tanto en ataque como en defensa. Además, el acierto de Corbalán permitió a San Pablo abrir una brecha importante en el marcador, llegando a una cómoda ventaja de 61-44.
A pesar de los esfuerzos de Alimerka Oviedo, que intentó frenar la avalancha local, San Pablo Burgos mantuvo su dominio durante todo el cuarto. Con un ataque más fluido y una defensa sólida, lograron evitar cualquier acercamiento significativo de su rival. Al final del tercer periodo, la ventaja se mantenía firme para los locales, que cerraron el cuarto con un 63-49 en el marcador.

En el último cuarto, Alimerka Oviedo mostró una mejor versión, aprovechando los nervios e imprecisiones de un San Pablo Burgos que comenzó a perder la fluidez ofensiva mostrada en el tercer cuarto. El conjunto visitante recortó la diferencia con ataques más efectivos, situando el marcador en un 69-58 que ponía presión sobre los locales. San Pablo intentaba responder buscando a Wembi en la pintura, pero la defensa asturiana dificultaba su actuación y, aunque mantuvieron la ventaja, no lograron alcanzar una distancia definitiva que les diera tranquilidad.
El partido se mantuvo en un tira y afloja hasta el final, con San Pablo logrando resistir los intentos de remontada de Oviedo, pero sin llegar a sentenciarlo por completo. Finalmente, el marcador reflejó un 71-63 a favor de los locales. Fisher fue el máximo anotador del encuentro con 19 puntos, siendo una de las piezas claves para la victoria de San Pablo.

Ficha técnica:
79- Silbo San Pablo Burgos: Gudmonson (11), Dani Díez (11), Cremo (0), Lapornik(10), Fisher (19) -cinco inicial – Cuevas (6), Wembi (6), Almazán (2), Barrera (3), Corbalan (4), Goloman (7) y Strumbis (0).
69- Alimerka Oviedo: Hutchinson (8), Nweke (13),Valinotti (0), Ribau (8), Sanz (10) – cinco inicial-, Duscak (4), López (-), Bercy (18), West (3), Lobaco (5).
Arbitros: Zafra, Carpallo y Gómez
Parciales: 22-15/ 22-22 (44-37)/ 19-12 (63-49)/ 16-20 (79-69).










