Silbo San Pablo Burgos se medirá a Monbus Obradoiro en la final de la Copa del Rey tras superar con contundencia a Cartagena (79-101) en una semifinal en la que los burgaleses demostraron su superioridad desde el principio. Los de Bruno Savignani tomaron el control del encuentro rápidamente y, a pesar de que los locales intentaron reaccionar, los visitantes nunca permitieron que la diferencia se recortara de manera significativa. Con una ventaja cómoda, Burgos jugó con inteligencia en los últimos compases, dosificando esfuerzos y pensando ya en el próximo desafío. Dani Díez lideró la anotación, mientras que Cartagena luchó hasta el final, pero la losa del primer cuarto resultó demasiado pesada. Así, Burgos se asegura un merecido pase a la final, donde se medirá a Monbus Obradoiro en busca del título.
El partido arrancó a un ritmo vertiginoso en Cartagena, con el equipo local anotando primero e intentando imponer su característico juego dinámico. Sin embargo, la respuesta de San Pablo Burgos, que jugaba como visitante, no se hizo esperar. Un triple de Gudmundsson y una canasta de Corbalán voltearon rápidamente el marcador (3-5). Cartagena, liderado por Hermanson, logró sumar desde la línea de tiros libres, pero San Pablo comenzó a encontrarse cómodo en el parqué gracias a las conexiones ofensivas de Fischer y su control del ritmo del juego (7-11). A pesar del intercambio constante de ataques, los burgaleses parecieron encontrar mejores sensaciones en este inicio.

Ambos equipos demostraron su enfoque ofensivo, pero los errores defensivos se hicieron notar, especialmente en el lado burgalés, donde Cartagena aprovechó para recortar distancias. No obstante, un triple y una acción bajo el aro de Cremo devolvieron el control del partido a San Pablo, abriendo una brecha importante (11-16). Con el paso de los minutos, Fischer, muy activo, sumó un 2+1 tras una gran acción individual, mientras que Golomán hacía daño en la pintura, ampliando la ventaja a +7 (14-21). Fue en este tramo cuando los burgaleses subieron su intensidad defensiva, bloqueando los veloces ataques de Cartagena. Este esfuerzo, sumado al acierto de Golomán, permitió a los visitantes despegarse en el marcador con un parcial contundente (14-29).

Sin un pívot puro en cancha, Cartagena sufrió enormemente para contener a los interiores burgaleses, quienes dominaron la zona sin oposición. La segunda falta personal de Golomán forzó su salida, dando entrada a Wembi, lo que permitió a Cartagena aprovechar algo más sus ataques en los últimos instantes del cuarto. Una buena circulación de balón culminó en una canasta de Álex Jordá, cerrando el primer cuarto con un marcador favorable a San Pablo Burgos (17-30).
El segundo cuarto arrancó con Cartagena buscando una reacción tras un primer parcial dominado por San Pablo Burgos. Lapornik abrió el marcador con un triple, dando señales de vida a los locales, quienes parecían ajustar mejor su defensa y tomar decisiones más acertadas en ataque. Sin embargo, el estado de forma de los burgaleses se mantuvo inquebrantable.

San Pablo Burgos, dirigido desde el banquillo por Bruno Savignani, continuó exhibiendo un nivel de juego muy superior. Dani Díez y Wembi se adueñaron de las dos áreas, combinando puntos, rebotes y solidez defensiva para disparar la ventaja hasta los +21 (22-43). Cartagena, pese a los intentos de su técnico Jordi Juste por frenar la sangría, no encontraba respuestas consistentes frente a un equipo visitante que mostraba gran equilibrio entre su ataque y su defensa.

Con el marcador claramente en contra, Alberto Marín tomó las riendas para los locales. Su esfuerzo, tanto en defensa como en ataque, dio algo de aire a Cartagena, que logró recortar diferencias momentáneamente. No obstante, el impulso no fue suficiente para frenar a unos burgaleses que, lejos de conformarse, elevaron su intensidad y comenzaron a funcionar como una máquina bien engrasada.
Corbalán y Stumbrus asumieron el mando anotador en este tramo, castigando a Cartagena tanto desde el perímetro como en penetraciones. La diferencia de físico y profundidad en la plantilla se hizo más evidente, y aunque los locales intentaron imprimir velocidad en sus transiciones, San Pablo mostró una disciplina defensiva impecable, forzando tiros incómodos y pérdidas. El broche final al segundo cuarto lo puso Barrera con un triple desde larga distancia, dejando claro que el dominio burgalés no era casualidad (39-61).

Cartagena salió con una intensidad renovada al inicio del tercer cuarto, logrando un parcial de 7-0 que obligó a Bruno Savignani a pedir un tiempo muerto temprano, buscando frenar el ímpetu local. A pesar de la mejora en el juego ofensivo de los cartageneros, quienes aprovecharon la bajada de intensidad defensiva de San Pablo Burgos para anotar con mayor facilidad (50-66), los visitantes respondieron con contundencia desde el perímetro. Cremo, Lapornik y Golomán se encargaron de mantener a los burgaleses a distancia, con sus triples cruciales que estiraron de nuevo la ventaja a 16 puntos (53-69).

Aunque San Pablo Burgos no logró mantener el ritmo elevado de los primeros dos cuartos, los cartageneros no pudieron capitalizar completamente la oportunidad de recortar más la diferencia. Con 13 puntos de ventaja a falta de un minuto para el final del tercer cuarto, los de Savignani anotaron dos canastas de Cuevas y un triple de Lapornik hicieron frente a los intentos de respuesta de Asier González, quien anotó dos canastas rápidas. Así, el marcador se estableció en 63-79 al finalizar el tercer cuarto, dejando todo por decidirse en el último periodo.
El último cuarto estuvo marcado por la inteligencia y control del ritmo de juego de San Pablo Burgos, que, sabiendo que tenía una ventaja considerable, jugó con el tiempo y el marcador a su favor. Aprovechando la mirada puesta en el próximo partido, Bruno Savignani decidió dar minutos a jugadores con menos carga física, como Wembi, mientras su equipo continuaba manteniendo la ventaja. Cartagena, por su parte, intentó mantener la competitividad y no perder la cara al partido, pero la pesada losa del primer cuarto seguía marcando la diferencia, y aunque lograron algunos destellos de juego, la diferencia seguía siendo abrumadora (69-87).

Dani Díez, cada vez más destacado, continuó ampliando su contribución ofensiva, consolidándose como el máximo anotador del encuentro. Junto a él, Stumbris asumió el control en los momentos finales del partido, con un par de jugadas clave que aseguraron que la victoria no se escapara. En el lado de Cartagena, Jordá y Garuba intentaron recortar la diferencia con puntos aislados, pero la presión era demasiado alta.
Cuando Barrera anotó un triple a falta de 47 segundos, alcanzando la centena y confirmando la superioridad de su equipo, el Coliseum estalló en júbilo. El partido estaba decidido, y San Pablo Burgos cerraba con comodidad la victoria y su pase a la final, donde se medirá a Monbus Obradoiro en un esperado enfrentamiento por el título.

-FICHA TÉCNICA:
79-Odilo FC Cartagena CB: González (15), Cabrera (5), Gil (7), Rogers (2), Hermanson (10) – cinco inicial – Garuba (14), Blat (-), Martín (9), Van Eick (-), Torres (-), Jordá (5), Ugochukwu (12).
101-Silbö San Pablo Burgos: Gudmonsson (5), Corbalán (5), Stumbris (9), Cremo (14), Fischer (12) – cinco inicial – Cuevas (6), Wembi (5), Almazán (-), Barrera (9), Díez (15), Goloman (11), Lapornik (10).

Árbitros: Jacobo Rial, Javier Ávila y Rodrigo Palanca.
Incidencias: Segunda semifinal de la Copa España celebrada en el Coliseum Burgos ante 3.255 espectadores.










