El italiano Matteo Moschetti (Q 36.5) lograba la victoria este miércoles en la segunda etapa de la 47 Vuelta a Burgos, una jornada de 162 kilómetros entre Cilleruelo de Abajo y Buniel que se resolvería al sprint. El velocista transalpino, en una llegada muy ajustada, se imponía a su compatriota Matteo Malucelli (Astana) y al colombiano Juan Sebastián Molano (UAE Team Emirates), que debían conformarse con la segunda y tercera plaza respectivamente.

Para Moschetti (28 años) era además su segundo triunfo en la ronda burgalesa, ya que en 2018, en otra llegada en grupo a Castrojeriz, conseguía su primera victoria parcial en la Vuelta a Burgos. En cuanto a la clasificación general individual, no sufre variación alguna en sus puestos de cabeza y el barcelonés Roger Adriá (Red Bull Bora) conserva el liderato con 4 segundos de ventaja sobre el francés Jordan Labrosse (Decathlon Ag2R) y 10 sobre el portugués Afonso Eulalio (Bahrain Team).

Cilleruelo de Abajo recibió a la Vuelta a Burgos con sus calles llenas de gente, vecinos de la localidad y de otras cercanas, público que no se quiso perder un hito histórico al recibir por vez primera a la ronda burgalesa y además en una salida de etapa. Orgullo para el pueblo en una clara intención de la Diputación de Burgos de demostrar que provincia hacen todos los burgaleses, los de localidades grandes y los de otras con menor número de población.

Tomaron la salida un total de 131 corredores, todos los que finalizaron la etapa inaugural con final en el Alto del Castillo, y entre ellos tanto el mexicano Isaac del Toro como el italiano Giulio Ciccone, recuperados de las dolencias ocasionadas tras su caída a escasos metros de la meta, justo a la altura del Mirador. No salía José Marín (Illes Balears), único retirado de la primera etapa.
Y como era de esperar solo hubo que esperar a que se diera la salida para que se armara la escapada del día. Protagonistas de ella, cuatro corredores, y de nuevo, al igual que en la primera etapa, presencia de un hombre del Burgos Burpellet BH, Ander Okamika.

Junto a él, dos ciclistas del Euiskaltel Euskadi, Iker Mintei y Txomin Juaristi, y uno del Illes Balears, Pau Llaneras. Cuatro fugados que con el beneplácito del pelotón, comandado por el Red Bull Bora, equipo del maillot morado Roger Adriá, no tardarían en coger una renta de 3:15 minutos al paso por Villafruela (km. 9). Una ventaja que camino de localidades como Iglesiarrubia, Paúles del Agua y Tordómar, aumentaría hasta los 3:50.

Y poco más lograrían alargar su margen los aventureros del día, ya que un poco después la aumentarían hasta los 4:05 minutos (máxima ventaja de la etapa) y a partir de ahí, aunque muy poco a poco, el gran grupo iría reduciéndola. Así, en el kilómetro 68, en Villaquirán de los Infantes, se vería reducida a los 3 minutos justos, y a partir de ahí el Red Bull Bora, ahora con la compañía de los equipos interesados en una llegada al sprint en Buniel, la iría menguando cada vez más.

De este forma en el primer paso de los dos previstos por Villanueva de Argaño, justo a 50 kilómetros de la meta, Okamika (Burgos Burpellet BH), Llaneras (Illes Balears), Mintegi y Juaristi (Euskaltel Euskadi) aún conservaban 2:25 minutos de desahogo, pero el pelotón entendió entonces que las fuerzas de los hombres de cabeza ya no eran las mismas y definitivamente tocó a retreta.
Fuga neutralizada y triunfo al sprint de Matteo Moschetti
Así, en Pedrosa del Páramo la ventaja de la fuga era de apenas un minuto, en el segundo paso por Villanueva de Argaño era de solo 30 segundos, y por delante aún le restaban a la etapa 22 kilómetros. Una situación ya sin remedio que provocaba que Pau Llaneras desistiera de seguir escapado, siendo poco después atrapado por el gran grupo, para dejar solo por delante a Okamika, Mintegi y Juaristi.

Tres corredores que finalmente serían neutralizados a la salida de Tardajos, a solo 8 kilómetros de Buniel, para que la etapa, tal y como era más que previsible, se resolviera con una llegada masiva. De hecho nadie intentó la aventura en solitario dado el fuerte ritmo impuesto en la cabeza, y todos se resolvió en la larga recta de Buniel, en la que Matteo Moschetti (Q 36.5) le ganaba la partida al también italiano Matteo Malucelli (Astana) y al colombiano Juan Sebastián Molano (UAE).

Roger Adriá (Red Bull Bora) mantiene el maillot morado atrapado el martes en el Alto del Castillo, jersey que pondrá en juego este jueves en la tercera etapa, una dura jornada entre el Monasterio de San Pedro de Cardeña y Valpuesta que constará de 185 kilómetros e incluye cuatro puertos de montaña, uno de Primera Categoría (Puerto de Orduña).











