El Burgos Club de Fútbol no pasó del empate ante la UD Las Palmas, además sin goles, en su regreso al Estadio El Plantío tras dos duelos consecutivos como visitante. Se esperaba con grandes expectativas el retorno a casa de los burgaleses, que enfrente tendrían además a un recién descendido de Primera División, pero su partido dejó bastante que desear, en gran parte por la calidad del rival, y lo mejor serían el punto sumado y el estreno como blanquinegros de Víctor Mollejo y Sergio González, jugadores a los que ya había tenido Luis Miguel Ramis en el CD Tenerife.
Como se esperaba el Burgos comparecía en el terreno de juego con los dos únicos cambios previstos de antemano por las ausencias de Anderson Arroyo -ya definitiva al encontrarse en Rusia para firmar por el Rubin Kazán– e Íñigo Córdoba, lesionado. Sus sustitutos, Álex Lizancos en el lateral derecho e Iván Chapela en el puesto de interior izquierdo. Además, novedad también en el banquillo con la primera presencia en él del extremo Víctor Mollejo, con una preparación física cada vez más óptima.

El resto de los integrantes del once inicial los mismos nueve jugadores que ya formaron parte de él en las tres primeras jornadas del campeonato, aunque hasta cerca del minuto 10 no lograba el cuadro local acercarse a las inmediaciones del área de Las Palmas. Había salido mejor al partido el equipo canario y gracias a ello gozaba de dos ocasiones seguidas, la primera de Mar Cardona y la segunda de Manu Fuster, que en sendos mano a mano con Cantero se topaban con dos grandes intervenciones del guardameta blanquinegro.

Solo a partir de ahí despertó el Burgos con una buena combinación en ataque entre Curro, Fer Niño y David González, que se quedaba solo ante el portero visitante Horkas pero no podía impedir que el meta croata saliera a sus pies y le dejara sin hueco para el remate. Una acción en cualquier caso aislada porque los de Luis Miguel Ramis seguían incómodos sobre el césped y casi a merced de su rival.
Por eso al cuadro canario no le costaría fabricar una nueva acción brillante en ataque con la que Lukovic volvía a plantarse solo ante Cantero, que también acertaba su disparo y por tercera vez salvaba a su equipo. El balón seguía siendo de Las Palmas y hubo que esperar hasta el minuto 27 para que los locales encontraran su oportunidad con una internada de Álex Lizancos por la derecha, cuyo centro al área no acertaba a rematarlo Chapela cuando estaba en la frontal totalmente libre de marca.

Y es que el Burgos no estaba nada cómodo, el balón en los pies apenas le duraba y seguía siendo su rival el que llevaba la iniciativa y el que mayor presencia en campo rival tenía. Así forzaba un saque de esquina que Mika Marmol cabeceaba en el punto de penalti pero sin encontrar un hueco entre los palos, y sin que el primer tiempo diera más de sí llegaba el choque al descanso (0-0) para alivio de los blanquinegros.

Una segunda parte para olvidar
No hicieron cambios ni Burgos ni Las Palmas para afrontar la reanudación del partido, y esta vez la puesta en escena de los locales fue algo distinta, con más mordiente y presión en la medular, y con un balón largo de Aitor Cordoba directo al campo rival llegaba una buena combinación en ataque de los burgaleses que culminaba Florián con un disparo desde fuera del área que Horkas sacaba de la mismísima escuadra para enviar el balón a córner.
Una ocasión que daba paso luego a minutos en los que pasaría muy poco en las dos áreas y en los que empezarían a llegar los cambios en uno y otro equipo, primero con la entrada de Jonathan Viera en el equipo insular y luego en el conjunto burgalés con la incorporación de Kevin Appin en lugar del canterano David González.

Avanzaba así el encuentro y ni Burgos ni Las Palmas quería conformarse con el empate, pero tampoco hacía demasiado por llegar en superioridad a terreno rival. Además, el duelo superaba el minuto 75 y solo la entrada de Víctor Mollejo -que debutaba así con los de El Plantío- sacaba del letargo a una afición a la que su equipo no le había dado muchos motivos para exteriorizar su ánimo.
Pero tampoco sería suficiente. Según se consumían los minutos al menos Las Palmas no hacía demasiado por ir a por el triunfo, y en las filas locales tampoco aportarían mucho la entrada en el minuto 89 de Mateo Mejía y Sergio González, que se estrenaba también como blanquinegro. El envite no daba más de sí y con más pena que gloria llegaba el partido a su conclusión. Lo mejor, el punto sumado en un día en el que el contrario te había castigado, y bien, en la primera mitad.

FICHA TÉCNICA:
Burgos Club de Fútbol: Cantero; Álex Lizancos (Brais Martínez, minuto 78), Aitor Córdoba, Grego Sierra, Florián; Atienza, Morante (Sergio González, minuto 89); David González (Kevin Appin, minuto 68), Curro (Mateo Mejía, minuto 89), Chapela (Mollejo, minuto 78); y Fer Niño.
UD Las Palmas: Horkas; Marvin, Mika Marmol, Sergio Barcia, Clemente; Loiodice, Iñaki (Recoba, minuto 84), Manu Fuster (Iván Gil, minuto 70); Marc Cardona (Jonathan Viera, minuto 60), Lukovic (Jesé, minuto 84) y Ale García.

Árbitro: Saúl Ais Reig (Colegio Valenciano): Amonestó a David González y Álex Lizancos por el Burgos; y a Loiodice y Lukovic por Las Palmas.
Goles: No hubo.
Incidencias: Partido de la 4.ª Jornada de la Segunda División Liga HyperMotion disputado en el Estadio El Plantío ante 9.687 espectadores, entre ellos unos 200 seguidores de Las Palmas.










