San Pablo Burgos no pudo con un Baskonia que fue claramente superior y se llevó una victoria amplia y sin discusión en el Buesa Arena (89-77), en un partido dominado por el conjunto vitoriano desde el primer cuarto. El equipo burgalés pagó una mala primera parte y, aunque mejoró tras el descanso con algunos destellos ofensivos, nunca llegó a poner en peligro el control de un Baskonia sólido, intenso y con mayor profundidad de rotación.
El arranque del partido fue engañoso. Tras el 2-0 inicial de Kurucs, Happ puso por delante a los burgaleses pero pronto Baskonia respondió de inmediato con un parcial que marcó el tono del encuentro. Omoruyi lideró los primeros ataques locales y castigaron cada desajuste defensivo del San Pablo, que se vio rápidamente por detrás en el marcador. La defensa burgalesa no logró frenar la transición ni el juego interior baskonista, obligando a un temprano tiempo muerto de Porfi Fisac con 13-4 en el electrónico.

El primer cuarto fue una sucesión de problemas para Burgos. La circulación ofensiva fue espesa, con escasa generación desde el uno contra uno y muchas posesiones resueltas a última hora. Meindl y Jackson aportaron puntos sueltos, pero Baskonia dominó el rebote, corrió con facilidad y encontró tiros cómodos, cerrando el periodo con un claro 28-16 que ya reflejaba la diferencia real entre ambos equipos.

Lejos de reaccionar en el segundo cuarto, el San Pablo continuó a remolque. Baskonia elevó el nivel físico, apretó las líneas de pase y forzó pérdidas que se tradujeron en canastas sencillas. Spagnolo tomó el control del juego, Forrest castigó desde el perímetro y Omoruyi volvió a imponer su potencia cerca del aro. Cada intento burgalés de acercarse fue respondido con acierto por el conjunto vitoriano (37-20).
Los tiempos muertos de Fisac no cambiaron el guion. Burgos sufrió especialmente en defensa del bloqueo directo y en el balance defensivo, mientras que en ataque dependió en exceso de acciones individuales de Happ y Corbalán. El marcador se fue estirando de forma progresiva, hasta alcanzar una diferencia que superó los veinte puntos antes del descanso (52-29).

El tramo final de la primera parte fue un claro reflejo del dominio baskonista y solo Corbalán añadió energía desde el banquillo para llegar al descanso con un contundente 54-36 que dejaba al equipo burgalés ante un escenario muy cuesta arriba para la segunda mitad.

Tras el descanso, Jackson abrió el periodo con dos triples consecutivos que redujeron la desventaja hasta el 54-42 y dieron algo de aire al conjunto de Porfi Fisac, que por momentos encontró mejores sensaciones ofensivas. Gudmundsson añadió otra canasta para acercar a Burgos a diez puntos (54-44), lo que obligó al técnico local a detener el partido. Fue el punto más cercano del San Pablo en toda la reanudación.
Sin embargo, la respuesta baskonista fue inmediata y contundente. Nowell asumió responsabilidades desde la dirección y volvió a ordenar el ataque local, mientras Happ y Corbalán trataban de sostener a Burgos con acciones individuales. Spagnolo castigó una y otra vez desde el perímetro y en penetración, devolviendo la ventaja a una distancia cómoda (60-47) y frenando el intento de remontada visitante.

El San Pablo volvió a mostrar dificultades para sostener el ritmo. Aunque Fischer y Corbalán lograron sumar desde la línea de tiros libres y en transición, Baskonia siguió encontrando ventajas claras. De Sousa empezó a hacer daño en la pintura pero Omoruyi se convirtió en un problema constante para la defensa burgalesa, dominando cerca del aro y castigando el rebote ofensivo. Luwawu-Cabarrot terminó de romper el cuarto con varias acciones consecutivas, combinando potencia y acierto exterior para disparar la renta local. Burgos, pese al esfuerzo, no logró ajustar su defensa ni encontrar continuidad en ataque, y cada pérdida o mala selección de tiro era castigada sin contemplaciones. El tercer cuarto se cerró con un claro 72-56 que dejaba al San Pablo Burgos sin margen de error y confirmaba que Baskonia había sabido neutralizar cualquier atisbo de reacción, manteniendo el control absoluto del partido desde la solidez defensiva y la profundidad de su rotación.

Luwawu-Cabarrot volvió a marcar territorio nada más arrancar el periodo, ampliando la renta local hasta el 75-56. Nowell añadió otra canasta para elevar la diferencia por encima de los veinte puntos, dejando claro que Baskonia no estaba dispuesto a relajarse. De Sousa y Happ encontraron respuesta para Burgos, pero cada pequeño acercamiento era neutralizado de inmediato por el conjunto vitoriano.
El San Pablo trató de mantenerse competitivo a base de orgullo. Meindl y Jackson asumieron protagonismo ofensivo, enlazando varias acciones positivas que permitieron maquillar ligeramente el marcador. Sin embargo, Forrest respondió con autoridad desde la dirección, anotando y asistiendo para sostener el ritmo baskonista, mientras Omoruyi seguía imponiendo su físico cerca del aro.

Con el partido ya decidido, Baskonia siguió castigando cualquier desajuste. Forrest y Luwawu-Cabarrot volvieron a sumar, este último cerrando prácticamente el encuentro con una serie de acciones consecutivas que dispararon el marcador hasta el 89-74. Burgos, lejos de rendirse, continuó buscando el aro rival y Meindl dejó el definitivo 89-77.
89- Kosner Baskonia: Villar (0), Kurucs (2), Forrest (14), Radzevicius (3), Diop (4) -cinco inicial – Diakite (2), Nowell (8), Omoruyi (15), Lawawu-Cabarrot (22), Spagnolo (9), Frisch (7), Joksimonovic (3).
77-Recoletas Salud San Pablo Burgos: Gudmundsson (3), Corbalán (10), Meindl (16), Happ (11), Fischer (2) – cinco inicial – Samuels (7), Nzosa (2), Rodríguez (-), Rubio (2), Almazán (0), De Sousa (6), Jackson (18).
Parciales: 28-16 / 26-20 (54-36)/ 18-20 (72-56)/ 18-21 (89-77)
Árbitros: Rafael Serrano, Alberto Sánchez Sixto, David Sánchez.
Incidencias: Partido correspondiente a la jornada 12 de la Liga Endesa celebrado en el Pabellón Fernando Buesa Arena ante 10.878 espectadores.










