El italiano Damiano Caruso, líder a sus 37 años del equipo presentado por el Bahrain en la 47 Vuelta a Burgos, se ha impuesto este viernes en la cuarta etapa, de 162 kilómetros de recorrido y disputada entre Doña Santos y Regumiel de la Sierra. El veterano corredor transalpino, subcampeón del Giro de Italia en 2021 y vencedor de una etapa de la Vuelta a España ese mismo año; formó parte de la fuga buena del día, compuesta por siete corredores, y a solo 20 kilómetros de la meta, en el ascenso al Alto del Cargadero, soltó un duro ataque que le permitió plantarse solo en la meta.

Tras él, a 1:26 minutos, llegaban cuatro de sus compañeros de viaje durante cerca de 130 kilómetros de escapada, y más tarde (a 3:15 minutos) lo hacía el grupo de favoritos al triunfo final en la ronda burgalesa. Entre ellos el joven Leo Bisiaux (20 años), corredor del Decathlon AG2R que tratará de defender su maillot morado de líder en la quinta y última etapa, con final en las Lagunas de Neila.

Las instalaciones de Burpellet, en la localidad serrana de Doña Santos, acogieron la presentación de los equipos de la ronda burgalesa con una gran expectación y numeroso público llegado desde pueblos cercanos. La oportunidad de ver a algunos de los ilustres del ciclismo mundial merecía la pena y a ello se le unía la posibilidad de dar el recibimiento merecido a la escuadra del Burgos Burpellet BH, patrocinada por la empresa burgalesa.

Y antes de darse la salida neutralizada se conocía la primera noticia importante de la jornada. El colombiano Nairo Quintana (Movistar Team) no tomaba la salida, aquejado de la caída sufrida en el tramo neutralizado de la tercera etapa, en las calles de Burgos; y tampoco lo hacía el noruego Jonas Hvideberg (Uno X Mobility). Además, la Vuelta a Burgos daba la bienvenida a su vez a Javier Guillén, director de la Vuelta a España invitado a seguir la etapa.
Y nada más darse la salida real tras el paso por Arauzo de Miel, empezarían a producirse los primeros escarceos en la cabeza del pelotón, intentos de escapada que en los primeros 30 kilómetros, transitando por localidades como Espinosa de Pisuerga, Ciruelos de Pisuerga o Tejada, serían echados abajo.

Hubo que esperar de hecho hasta el kilómetro 32, en el primer paso de la carrera por Santibáñez del Val, para que por fin la escapada fructificara, en esta ocasión compuesta por siete corredores: Rui Alves (UAE), Javier Romo (Movistar Team), Rui Costa (EF Education), Damiano Caruso (Bahrain), Ben Zwiehoff (Red Bull Bora), Nickolas Zukowsky (Q 36.5) y Lawrence Warbasse (Tudor).

Se forma la escapada que acabaría llegando a la meta
Entonces sí, el pelotón les daba tregua y desde él saltaban además otros dos hombres como el francés Julien Bernard (Lidl Trek) y José María García (Illes Balears) que durante más de 30 kilómetros tratarían de alcanzar a los fugados. Sin embargo, estos no se lo pondrían nada fácil y en el kilómetro 62, en el segundo paso por Tejada, su desventaja seguía siendo superior a los 40 segundos, en tanto que la del pelotón ascendía ya a los 4:14 minutos.
Las dos diferencias seguían además aumentando, hasta 3:40 para Bernard y García y los 5 minutos para el gran grupo encabezado por el Decathlon AG2R, el equipo del maillot morado Leo Bisiaux; y en el kilómetro 90, a las puertas de Salas de los Infantes, los dos corredores intercalados eran devueltos a la tranquilidad del paquete tras más de 50 kilómetros intentando un imposible.

La etapa quedaba así montada en la esperada lucha de una fuga –en este caso de siete corredores- y un pelotón que en el km 100 había rebajado ya su desventaja hasta los 3:47 minutos. A su vez se iba acercando el primero de los dos puertos puntuables de la jornada, el Alto del Collado de Vilviestre (3.ª Categoría), en el que Damiano Caruso y Rui Alves eran los primeros en cruzar para dar tiempo al grupo de candidatos al liderato.
Salto de Damiano Caruso para hacerse con la etapa
Por delante les restaban aún 40 kilómetros, tiempo suficiente para que pudieran ser neutralizados, pero tras el paso por San Leonardo de Yagüe y Navaleno, y el comienzo del ascenso al Alto del Cargadero, el propio Damiano Caruso no esperaba más y sorprendía a sus compañeros de aventura con un duro ataque que le permitía coronar con una renta de 1:20 minutos.

Desde ahí, 11 kilómetros finales de descenso hasta Regumiel de la Sierra, y en ellos el corredor transalpino incluso incrementaba su margen para hacerse con la victoria sin discusión y demostrar así la calidad de rodador que sigue atesorando. A 1:26 llegaban cuatro de sus compañeros del día y más tarde, a 3:15, lo hacía el grupo con el francés Leo Bisiaux (AG2R) conservando su maillot de líder de la Vuelta a Burgos.











