La tercera etapa de la 47 Vuelta a Burgos, de 185 kilómetros y con final en Valpuesta, deparó este jueves la victoria del francés Leo Bisiaux (Decathlon AG2R) con un margen de nueve segundos sobre un grupo de otros cuatro ciclistas al que daba tiempo el italiano Giulio Ciccone (Lidl Trek). Bisiaux se coloca además como nuevo maillot morado de la ronda burgalesa con un margen de 22 segundos sobre el italino Giulio Pellizzari.

Con el Monasterio de San Pedro de Cardeña como testigo ilustre se celebraba la presentación de los 19 equipos participantes en la ronda burgalesa y los 131 corredores supervivientes tras la disputa de las dos primeras jornadas. Mucha animación dada la cercanía de la capital burgalesa, y presencia entre el público de la periodista burgalesa Rocío Martínez, jefa de Deportes de Antena 3 y Onda Cero.

Con este peculiar marco de una de las joyas del patrimonio arquitectónico burgalés se ponía la marcha la tercera etapa, de 185 kilómetros, con cuatro puertos puntuables, entre ellos el de Orduña, de Primera Categoría, y con la meta fijada en Valpuesta. Por delante primero 14 kilómetros de salida neutralizada por las calles de Burgos, y además con un contratiempo inesperado.
El colombiano Nairo Quintana, líder del Movistar Team, sufría una caída y el incidente obligaba a la dirección de carrera a parar la marcha durante unos diez minutos. Asistido Quintana, que se incorporaba al grupo, se daba la salida real y enseguida el ritmo en cabeza empezaría a incrementarse, de tal manera que hasta el kilómetro 12, poco después de Riocerezo, no se producía la primera escapada.

Fructifica el tercer intento de escapada
Compuesta por 9 ciclistas, entre ellos Daniel Cavia (Burgos Burpellet BH), no lograba sin embargo abrir brecha y su intento de aventura llegaba a su fin poco después. Alcanzaba entonces la carrera a kilómetro 22, en Rublacedo de Arriba, y otros 12 corredores volvían a intentarlo, entre ellos ahora Carlos García Pierna, también de la escuadra burgalesa, pero su suerte acabaría siendo la misma y serían engullidos por el grupo.

Estaba visto que los equipos más fuertes no estaban por la labor de permitir fuga alguna, pero aun así a la tercera fue la vencida. En Carcedo de Bureba saltaban de nuevo cinco ciclistas y esta vez sí recibirían el visto bueno del pelotón. Además, tras ellos se tiraba de nuevo poco después el vallisoletano Daniel Cavia (Burgos Burpellet BH), y por Poza de la Sal los hombres de punta aventajaban al de la escuadra morada en apenas 1 minuto.
De esta forma quedaba montada la escapada, que poco a poco iría abriendo brecha respecto al pelotón, llegando a tener una máxima renta de 5:17 minutos al paso por Cornudilla. Luego alcanzaban la localidad de Oña, siempre con Cavia intercalado pero cada vez más cerca de los hombres de punta, y en pleno ascenso del Alto de Barcina (3.ª Categoria) conseguía atraparlos. Sus nuevos compañeros de viaje: Sander de Pestel (AG2R), Gorka Sararrain (Caja Rural), Hugo Aznar (Kern Pharma), Iker Mintegi (Euskaltel Euskadi) y Mario Silva (Illes Balears).

Por el alto cruzaba primero Sararrain y tras él lo hacía el propio Daniel Cavia, claramente recuperado de su gran esfuerzo de más de 20 kilómetros intentando dar caza a la escapada. Mientras, el pelotón recortaba un poco su desventaja, ahora de 4:08 minutos. Por delante aún más de 160 kilómetros de aventura y el paso por el segundo avituallamiento del día, situado en Frías, como siempre abarrotada de público, y la cercana localidad de Pedrosa de Tobalina, por donde el margen de la fuga menguaba ya hasta los 3:27.
Fuga reducida a dos corredores y salto de Mikel Landa
Parecía entonces que el pelotón ponía marcheta de caza, pero nada más lejos de la realidad, ya que volvía de nuevo a tranquilizarse hasta permitir que los fugados volvieran a creer en sus opciones cuando en el kilómetro 115 su margen subía a los 4:30 minutos. Pero llegaba entonces el ascenso al Puerto de Ozeka y en sus primeras rampas se empezaron a descolgar cuatro de los hombres que abrían carrera, Hugo Aznar, Iker Mintegi, Mario Silva y también Daniel Cavia (Burgos Burpellet BH).

No aguantaban el ritmo puesto por Gorka Sararrain (Caja Rural) y el belga Sander de Pestel (Decathlon AG2R) y eran estos dos quienes coronaban el segundo alto del día, pero ya solo con 3 minutos de respiro respecto al gran grupo. Por delante aún 50 kilómetros y una batalla realmente desigual, y entonces el protagonismo lo querría también para sí el veterano Mikel Landa, que en el ascenso al Alto de las Campas saltaba desde el pelotón para irse en solitario en busca de los escapados.
El Red Bull Bora, el equipo del líder de la general, Roger Adriá, le permitía marchar, y enseguida Landa se colocaba a solo 1:15 minutos de la cabeza y al mismo tiempo aventajaba al grupo de los favoritos en 20 segundos. Pero su intento de sorprender no iría muy lejos y solo diez kilómetros después, en el inicio del ascenso al Puerto de Orduña (1.ª Categoría), Mikel Landa era devuelto a la tranquilidad de un reducido pelotón de apenas 40 unidades, del que también acabaría descolgándose.

Giulio Ciccone y Leo Bisiaux se ponen en cabeza
Mientras, por delante eran alcanzados todos los miembros de la escapada del día que habían ido perdiendo contacto, y en la cabeza de carrera también Sander de Pestel lograba soltar a Gorka Sorarrain para quedarse solo rumbo a la meta. Pero su margen sobre el grupo era ya de apenas 20 segundos y, tras ser neutralizado empezaba realmente el momento importabte de la jornada.
Del pelotón saltaban el italiano Giulio Ciccone (Lidl Trek) y el francés Leo Bisiaux (Decatlhon AG2R), quinto en la general a solo 14 segundos del liderato, y por detrás era precisamente el maillot morado, Roger Adriá, uno de los que empezaba a perder comba. También se unían a los nuevos fugados los italianos Lorenzo Fortunato (Astana) y Giulio Pelliziari (Red Bull Bora), coronando los cuatro Orduña; y en el descenso se les unía otro de los grandes favoritos al triunfo final en Burgos, el mexicano Isaac del Toro (UAE Team Emirates).

Cinco hombres muy fuertes que estaban destinados a jugarse el triunfo de etapa y que por detrás eran perseguidos a su vez por un segundo grupo en el que se encontraba el arandino Mario Aparicio, una de las bazas del Burgos Burpellet BH para la general individual. Su desventaja era de 30 segundos, tiempo escaso pero que lograrían recortar, así que la victoria de la jornada estaba delante.
Los cinco integrantes de la cabeza entraban así, juntos, en el último kilómetro, y ante la vigilancia que se estaban prestando Giulio Ciccone, Isaac del Toro y Lorenzo Fortunato, era el francés Leo Bisiaux, el más listo de la clase, el que arrancaba a apenas 600 metros para irse con fuerza rumbo a la meta. Por detrás la reacción era prácticamente nula, y el corredor del Decatlon AG2R no solo se hacía con la victoria sino que además se iba a enfundar el maillot morado de líder.

A 9 segundos llegaba Ciccone dando tiempo a los otros cuatro corredores que soñaban con ganar en Valpuesta, y un poco más tarde, a 23 segundos, cruzaban el arco de meta otros cuatro ciclistas, entre ellos el español Urko Berrade. En la general, Leo Bisiaux se encarama al liderato con 22 segundos sobre Giulio Pellizzari (Red Bull Bora) y 26 sobre Isaac del Toro (UAE) y Lorenzo Fortunato (Astana).











